Los magos de la alianza de lasperanza encontraron durante el
otoño de la alianza un lugar maldito dentro del territorio un lugar maldito y
oscuro.
Cerca de un lugar olvidado, solo conocido por os lugareños
como la aldea maldita. Su historia olvidada en las brumas del tiempo, en los
oscuros y olvidados rincones de la mente
de los mortales. En la antigüedad, antes de que los latinos llegaran, la aldea
era ya antigua y en ella convivían seres de todos los lugares y el rey del bosque
caminaba entre los mortales. Esta espléndida aldea, lugar de paz y armonía se
volvió turbia y oscura en la noche del Shelfeing, cuando el demonio Shanalfeing
y sus devas llegaron. Ellos atravesaron la gruta de los antiguos y en ella
expulsaron a los antiguos espíritus, los espíritus de la antigüedad y consigue
despertar al antiguo espíritu durmiente, al antiguo durmiente al Shoggotd, el
espíritu durmiente, el viejo servidor de los ancianos, los seres que vinieron
desde las estrellas, los dioses soberanos.
Con la ayuda de este ser, el demonio Shanalfein construyo su
infame hogar en este mundo. Con su ayuda el construyo su templo, un lugar al
que llamar hogar en este frio mundo. Y atrajo a los caballeros malditos a los
caballeros malditos, sombras de la destrucción, él no los convoco, pero se
regocijo al sentir que eran liberados de las manos del señor mortal, del
maldito servidor del demonio de los muertos.
El los atrajo para servirle, para que le trajeran esclavos
para las minas y para su disfrute. El los hacia luchar unos contra otros en la
oscura y ensangrentada arena para su diversión. Hermanos contra hermanos,
padres contra hijos, todos luchan para el disfrute del gran Shanalfeing. Y tras
la lucha, él bebe sus lágrimas y devora su carne, devorando a los hijos
asesinados por su padre, a los hermanos desangrados por las armas de sus
hermanos. Él se deleita con la carne de los asesinos y lanza el despojos a los
hambrientos siervos, a las fauces babeantes por el hambre insaciable.
Pero el teme, el de verdad teme, y con razón, el teme al
demonio con cara inocente, él lo teme y lo odia pero sabe cuál es su lugar en
la jerarquía final del empíreo, el conoce el sabor del poder y de la fuerza, él
sabe a quién debe obediencia. Pero él tiene permitido divertirse y deleitarse
de los placeres, pero tiene una única prohibición, él no puede tocar a los
protegidos del negociador.
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