miércoles, 17 de agosto de 2016

En busca de la extraña isla IV

En busca de la extraña isla IV.
Las ruinas encontradas por el maestro Exmiscellanea Tiflux en la isla, lo inquietaba. Algo en ellas lo llenaba de terror, y eso le impedía conciliar el sueño. Y a un mas terror, el que recorría su cuerpo, llenándolo de intranquilidad y esto iba en aumento dada la imposibilidad y lo poco fructíferas que fueron las investigaciones mágicas a larga distancia.
Esto le conducía a pensar en la necesidad de una investigación mas profunda y en persona de las mismas ruinas.
Al llegar el amanecer, Tiflus dejo encargado a uno de los mundanos del campamento con una veintena de grogs de ultratumba, mientras que el tomaba dos decurias de no muertos y la legion de autómatas para encaminarse al interior de las ruinas.
Para adentrarse en ellas Tiflus decide subir a lo alto de la colina, tratando de encontrar una ruta de entrada desde lo alto, para a continuación dirigirse hacia abajo. Este plan lo idea con la intención de ir descendiendo a través de las ruinas hasta el campamento base.
Asi que se encaminaron hacia la cima, tras tres horas de ardua subida, la cima de la colina se abre ante ellos como una planicie de arenas doradas y en centro de la misma una estructura piramidal muy ornamentada y rodeada de una estructura con forma de muralla, también extremadamente ornamentada todo ello construido con una roca del color oscuro como la profunda noche.
 Y esparcidos por toda la planicie, como si una tormenta arrojara de forma violenta y sin sentido por todas partes mas restos del mismo material, de otras construcciones que ya no están en pie.
La entrada a la estructura principal que todavía permanece en pie, esta flanqueada por dos enormes estatuas de un dragón y de un mítico lamasu. Las estatuas llaman la atención del viejo mago, pero no logran amedrentarlo en lo mas minimo.
El mago y sus cohortes, se adentran en las fauces de la oscuridad, a través de pasillos interminables. Tiflux y sus compañeros se adentran en el mortal silencio y la oscuridad avanzando por las entrañas de las antiguas y olvidadas ruinas. Este silencio solo es interrumpido por el crepitar y el crujido de la maquinaria que hace moverse a los autómatas de Darlo.
Los autómatas encabezan la marcha de la expedición, seguidos por tiflux y los mundanos vivos, tras ellos los no muertos animados por las viejas artes de tiflux y su olvidada secta de oriente.
Horas mas tarde, tras deambular por los pasillos de las viejas ruinas, la expedición llego a una enorme sala, que a simple vista parecía construida de forma antinatural con varios pasillos que salen de ella en diversas direcciones. La sala iluminada por los rayos de una tenue luz, que lo hacen de una forma extraña. La luz con ligeros tonos azulados, ilumina la estancia de forma irregular una gran sala llena de columnas.
La sala de las columnas se convertirá en la primera de las paradas de la comitiva, los mundanos bajo las ordenes de tiflux organizan las guardias y el campamento, mientras el viejo mago estudia las extrañas inscripciones y los relieves de las columnas y paredes de esta gran estancia.
Tiflux el veterano mago, sabio dentro de los sabios y muy acostumbrado a los antiguos misterios de lo antiguo, ahora se convencía a si mismo de que su búsqueda de la antigua y mitica isla para lograr encontrar a su amigo perdido, era un bien aun mayor de lo que los demás sabios y magos creían, el debía esto a su amigo descarriado, el le debía su propia vida. Una búsqueda aun mayor que la mera búsqueda del poder personal, ya que el conocimiento es poder y este aun es mas poderosas que la mayor de las magias.
Tiflux paso los siguientes tres días intentando descifrar aquellos misteriosos símbolos y sus ocultos secretos, inscritos en paredes y columnas. Al pasar este tiempo, la expedición se volvió a poner en marcha adentrándose en las ruinas, de esta manera se metían en la boca del lobo- pensaban todos. Pero el semblante de Tiflux estaba serio y en estado de alerta, asustado también, con un miedo incomodo, este sentimiento que no recorría su cuerpo desde sus tiempo de aprendizaje en la lejana bitinia.
Tiflux escudriñaba todos y cada uno de los oscuros rincones que venían y que se iban. Sala tras sala, pasillo tras pasillo, el grupo iba adentrándose en lo desconocido de las viejas ruinas, adentrándose en las aterradoras ruinas.

El grupo avanzaba, hasta encontrar algún lugar en donde volver a plantar su campamento, el tiempo parecía días y semanas, los mundanos que acompañaban a Tiflux no sabrían decir cuánto tiempo llevaban en el interior de las ruinas ni cuanto pasara hasta salir de estas ruinas.

martes, 9 de agosto de 2016

El primer nivel de la alianza

El primer nivel de la alianza esta como otros niveles dividida en varios sectores o zonas deforma que se delimitan las zonas magicas internas de la alianza vetadas a todos los mundanos y visitas y otra zona donde concurren muchos otros visitantes.
En esta planta y situado en la zona norte de la misma, unido al salon de entrada desde el enorme elevador por un pasillo estan las dependencias del grupo de grogs alfa considerados como parte de los custos. Este grupo comprende aquellos grogs que acompañan a los magos en sus expediciones y es el grupo que mas bajas suele tener, pero tambien estan los grogs mas curtidos y duros de la alianza.
Tambien tenemos dos de las estancias imbuidas con el efecto de la tierra de Jauja para la producción de alimentos básicos para la alianza, tiene zonas de esparcimiento como el gran salon de la plebe, viviendas para la servidumbre y apmplias estancias para los visitantes mundanos y los compañeros que tienen familias. 

En esta planta podemos encontrar las zomas correspondientes a los niveles superiores de las cuadras y del ala de invitados grogs que esta en la planta baja.
La parte exterior esta ocupada por la gruesa muralla defensiva y las torres de defensa.