Sabed y oid señores mundanos, que debéis atender a mis palabras y que estas deben ser recordadas para no volver a caer en la desdicha en la que incurrieron nuestros ancestros.
En los tiempos en los que la magia y la espada reinaban sobre los corazones y las almas de los mortales, una era entre el mito y la leyenda.
existio una gran casa llena de poderosos y sabios paladines de la ley y la razón, era la gran alianza de la Orden Hermetica de Lasesperanza y en ella sucede lo que os estoy a punto de comentar.
Los antiguos muros de la olvidada fortaleza, azotados por los helados vientos y la espesa y humeda bruma de las mañanas en el gran mar verde, contra sus cimientos las olas chocan con el húmedo lamento desde hace muchos siglos en los tiempos antiguos, entre los pasillos y las oscuras salas, una sombra con apurados e intranquilos pasos se adentraban en las salas y estancias en una perpetua sombra que conducían al gran salón de la alianza, una de las maravillas creadas por los magus fundadores de esta gran casa.
La sombra caminaba hacia el con pasos rapidos y firmes, siendo imperturbable ante los ojos hechos con antiguas gemas que lo observaban al atravesar las distintas estancias, esos ojos siempre atentos, siempre vigilantes de los guardianes mas frios y decididos que sirven en la antigua torre de la arcaica fortaleza.
Al atravesar el ultimo pórtico barrocamente ornamentado que conduce hacia la desembocadura de acceso al gran salón de esta antigua y gloriosa alianza que sirve como gran estancia para los concilios . En ella un grupo de personas ataviados de las mas variadas formas, tanto hombres como mujeres se giraron para observar al recien llegado, una persona que no se había visto en estas estancias en el ultimo siglo.
Esta sombra recién llegada, antaño una luminosa vela que llenaba de alegría las estancias de esta gloriosa alianza, con la vida y la llama de la juventud. Pero ahora se veía muy distinto a como había partido de la alianza hace tanto tiempo.
--Ave soldades, cuanto tiempo ha pasado desde la ultimoa vez que estuve en estas estancias, es agradable el volver a casa y a los viejos hábitos de la vieja rutina.
--Salve sea, bienvenido a este que es tu hogar. Salve nuevo Quaesitor de la Orden.
Y de forma unisona a todos los presentes --Bienvenido a tu hogar.
Pero la sombria presencia no atendia a lo que sucedia a su alrededor sino que estaba ensimimado en sus pensamientos, uno de ellos en concreto le rondaba la cabeza todo el tiempo, he de saberlo, he de averiguarlo, saber y descifrar el enigma de mis parens y de las cámaras olvidadas que hay mas alla de las puertas selladas de os sotanos. Yo averiguare lo que hay mas alla de las puertas de bronce selladas y que es lo que responde a las ordenes de Malal.